Terapia infantil

Terapia infantil

La decisión de buscar un psicólogo especialista en niños puede ser difícil y dolorosa, muchos padres se resisten porque sienten también como si no tuvieran suficiente capacidad para resolver el problema.

Los psicólogos infantiles tienen las herramientas necesarias para poder abordar las diferentes problemáticas de los niños y guiar a los padres hacia la solución. La terapia infantil requiere la intervención estrecha de los padres, y muchas veces también será necesaria una sesión con la familia como conjunto.

Razones por las que llevar a nuestros hijos/as a terapia:

  • A ninguno nos han enseñado a ser padres, y mucho menos a afrontar otro tipo de problemáticas más complejas. Por ello, en ocasiones es fundamental ponerse en manos de profesionales.

  • La infancia y la adolescencia son periodos muy importantes y críticos en la vida de cualquier persona, ya que aquí se forman los vínculos afectivos con la madre y con el padre, el lenguaje, el pensamiento y el desarrollo de la personalidad.

  • Poniendo remedio y soluciones a problemas en la infancia estamos previniendo males mayores en la adolescencia o edad adulta.

Problemas infantiles más comunes:

  • Fobias, ansiedad, miedos

  • Insomnio, pesadillas, terrores nocturnos

  • Depresión, baja autoestima

  • Trastornos del aprendizaje. Fracaso escolar

  • Problemas de adaptación a la escuela: Falta de habilidades sociales y de buenas relaciones con los compañeros, timidez

  • Bullying: Acoso escolar

  • Problemas de conducta: Rabietas, comportamientos rebeldes

  • Trastornos del control de esfínteres, enuresis

  • Trastornos de déficit de atención (TDA y TDAH)

Preguntas frecuentes

La duración de una terapia es muy variable, muchos pacientes tienen mejoras significativas tras los tres/seis meses de terapia mientras que otros necesitan más tiempo. La duración dependerá de lo arraigado que esté el problema y de las estructuras de personalidad que tenga el paciente. Otros factores importantes son las resistencias y capacidad de cambio del paciente, su implicación en la terapia, el apoyo social y las circunstancias que esté viviendo a su alrededor.

Hay personas que tienen estructuras muy fuertes y aunque vengan con medicación, con cuadros depresivos e ideas suicidas salen del problema de forma sorprendente.

Sin embargo, hay otras personas que porque no están preparadas o simplemente su forma de avanzar es poco a poco pueden estar un año y de repente progresar como por arte de magia y conseguir no que necesitaban.

Cada proceso psicoterapéutico tiene una duración determinada y esta depende de cómo de profundo sea el problema, de la capacidad de cambio y del compromiso de la persona con respecto a la terapia entre otros factores. El acudir a las sesiones regularmente, así como el seguir las indicaciones del terapeuta y realizar los ejercicios entre sesiones es un buen indicador del éxito en terapia.

Una terapia consta de varias fases:

  • Primero, hay una fase de evaluación donde se recoge toda la información necesaria para hacer un mapa del problema que permita dar una explicación a la persona, establecer los objetivos terapéuticos y plantear un esquema de tratamiento.
  • En el tratamiento se trabaja con las emociones, los comportamientos y los pensamientos a fin de mejorar nuestro mundo interior y las relaciones con los demás.
  • Una vez conseguidos los objetivos, se le da el alta a la persona con posibilidad de realizar sesiones de refuerzo cuando sea necesario.