Terapia adultos

Terapia adultos

El proceso terapéutico tiene como función aumentar la calidad de vida en el paciente a través de un cambio en sus emociones, actitudes, pensamientos o comportamientos. La terapia individual es un proceso en el que terapeuta y paciente actúan como equipo en un ambiente de aceptación, confidencialidad y apertura.

Aparte de eso, es una herramienta de extrema utilidad para el crecimiento personal y para superar aquellas situaciones vitales de cambio que muchas veces nos hacen sentir perdidos, como cualquier mudanza, separación, cambio de trabajo o duelo.

En terapia, trabajamos sobre el pasado, el presente y el futuro. Trabajamos desde un enfoque integrativo y adaptado a las necesidades de cada persona.

Entre las principales herramientas que utilizamos están:

  • Hipnosis clínica

  • EMDR

  • Técnicas cognitivo-conductuales y de tercera generación

  • Mindfulness

  • Relajación

  • Técnicas de Integración Cerebral

  • Programación Neurolingüística

Algunos de los temas que tratamos habitualmente en consulta son:

  • Depresión, trastornos del estado de ánimo

  • Ansiedad

  • Estrés laboral, mobbing

  • Perfeccionismo, necesidad de controlarlo todo

  • Traumas

  • Duelos

  • Fobias

  • Dependencia emocional

  • Trastorno obsesivo compulsivo

  • Rupturas de pareja

  • Celos patológicos

Preguntas frecuentes

La duración de una terapia es muy variable, muchos pacientes tienen mejoras significativas tras los tres/seis meses de terapia mientras que otros necesitan más tiempo. La duración dependerá de lo arraigado que esté el problema y de las estructuras de personalidad que tenga el paciente. Otros factores importantes son las resistencias y capacidad de cambio del paciente, su implicación en la terapia, el apoyo social y las circunstancias que esté viviendo a su alrededor.

Hay personas que tienen estructuras muy fuertes y aunque vengan con medicación, con cuadros depresivos e ideas suicidas salen del problema de forma sorprendente.

Sin embargo, hay otras personas que, porque no están preparadas, o simplemente necesitan avanzar más poco a poco, pueden estar un año sin mostrar cambios y de repente progresar como por arte de magia y conseguir lo que necesitaban.

Cada proceso psicoterapéutico tiene una duración determinada y esta depende de cómo de profundo sea el problema, de la capacidad de cambio y del compromiso de la persona con respecto a la terapia, entre otros factores. El acudir a las sesiones regularmente, así como el seguir las indicaciones del terapeuta y realizar los ejercicios entre sesiones, es un buen indicador del éxito en terapia.

Una terapia consta de varias fases:

  • Primero, hay una fase de evaluación donde se recoge toda la información necesaria para hacer un mapa del problema que permita dar una explicación a la persona, establecer los objetivos terapéuticos y plantear un esquema de tratamiento.
  • En el tratamiento se trabaja con las emociones, los comportamientos y los pensamientos, a fin de mejorar nuestro mundo interior y las relaciones con los demás.
  • Una vez conseguidos los objetivos, se le da el alta a la persona con posibilidad de realizar sesiones de refuerzo cuando sea necesario.